29 sept 2009

El capullo

Este es un poema que compuse para una amiga muy querida, en honor a todo lo que ella pensaba realmente, nunca decía nada en palabras, pero sí en sus expresiones.

Sí, fui yo
aquella persona que causó tus desgracias.
Sí, fui yo
la misma persona que enjugó tus lágrimas.
Sí, fui yo
y lo acepto aunque me parta realmente el alma
Sí, fuiste tú
quien vertió oscuridad en mi alma.


¿Cómo?, me preguntas
¿Por qué?. cuestionas
yo te respondo, mi pequeño capullo marchito
Busca y verás.
Busca en tu memoria todo aquello que pasó
Busca en tu memoria si algo malo ocurrió.


¡Ah! Bandido, dices que nada hay
Pues nada más te digo
que recuerdes lo más cruel que has hecho hasta hoy.


Una Noche a comienzos de abril
mistura, gracia y tragedia se mezclaron ahí.
Un comentario para nada galante
le fue dado a una joven por parte de un caballero


¡Qué ruin, llamarlo de esa manera!
Totalmente indigno, que recibiera tal nombre.
Busca y encuentra te digo, mi capullo marchito
Busca y verás la similitud de palabras que ahora te digo.


Humillada en mil formas, sólo por un comentario
para nada merecido, pues la culpa impuesta era de otra el motivo.
su vida en sí, no carecía de motivo,
pero las vallas futuras crecieron hasta dejar ello en el olvido.


Por timidez o torpeza, trató de olvidar el hecho,
mudo de calle, de nombre y de techo,
mas fortuna quiso encontrarlos de nuevo,
mas no una noche de abril,
sino en un nuevo destierro.


Calidez había esa mañana, mi capullo marchito,
pero lo que pasaba era más frío que la tundra
un joven llorada, y una joven lo miraba.
"¿Qué pasa?", surgió´de la nada
"Se ha ido, y me ha dejado solo" en respuesta se dió
"¿Quién era?" preguntaron de Nuevo
"Mi apoyo, mi vida, mi alma, eso era ella"
"¿Tan importante era?"
"Si, era mi madre, mi compañía en la soledad
y mi apoyo en la angustia"
"Lo siento tanto" susurró.


Ella lo veía llorar copiosamente,
que no lo pudo evitar,
lo abrazó tiernamente, consoló sus penas
y aclaró su mente.


No se daba cuenta, mientras lo veía que era el mismo caballero
que como gracia y enredo le manifestó el funesto cumplido.
Reía cada vez que se veían a solas
Lloraba cada vez que el otro lo hacía.


Poco a poco superaron penas, y se venía encima la dicha
mas ahora mi amado capullo, ahora solo queda desdicha
Ella, estaba dispuesta a olvidar,
pero el recuerdo de esa noche
empezó como loco a aflorar.


"¿Qué pasó?", se preguntaba, pues el joven
no era como ella lo encontró,
"No cambió", concluyó, " Solo volvió a ser decepción".
Sola, herida en su orgullo y en el corazón
se vió en necesidad de poner en práctica
el plan del asolamiento interior.


Y ahora ves capullo mío,
como por tí llegué aquí,
tengo tu sangre en mi manos, e hidra en el corazón
Ahora, mi querido capullo, pregunto yo
¿Cómo fue que me cambiaste tanto?
¿Cómo llego yo hasta aquí?
Si la influencia de mi alma no fue suficiente para tí
¿por qué la tuya hizo tantos cambios en mí?


Te adoro capullo mío, pero te odio y te lastimo
Como tu amaste mi alma, como tú humillaste mi vida.
Quedo aquí tendida, con tu mano y la mía unidas
Sonríes y me llamas, como aquella pérfida noche de abril:
"Austera, pequeña y hermosa rosa, que me trajo a mi fin,
he aquí las palabras que dedico hacia tí".


Me embaucas de nuevo, mi precioso capullo
y caigo rendida de nuevo ante mi angustioso fin.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se que es repentino pero vine a decírtelo, merecerías un premio mayor al que ganaste en la secundaria, creo que es mejor que sea más que un reconocimiento, y eso que solo lo mostraste ate mi, me hubiese gustado leer ese trabajo que tenías, pero que luego regalaste a una amiga tan extraña (RXNY verdad?), pero si lu vuelves a hacer publicalo por favor

sabes lo mucho que me gusta leer lo que escribes

B. R. [vos sabes quien soy ]